Forkball
El forkball viaja en una trayectoria similar a la de una recta antes de desacelerar rápidamente y caer al acercarse al plato.
En Japón, es el lanzamiento por excelencia para generar swings fallidos.
Al separar la bola entre los dedos, se reduce la rotación (spin) al momento de lanzarla, lo que aumenta la resistencia del aire y hace que la bola desacelere y caiga.
Esencialmente: menos rotación conduce a más resistencia del aire, lo que significa más tiempo bajo la influencia de la gravedad, resultando en una mayor caída vertical.
Esto demuestra que la resistencia del aire es un factor crucial para el forkball.
A mayor velocidad, mayor es la resistencia del aire y más brusco es el quiebre.
Dado que a menudo resulta en lanzamientos que rebotan en la tierra, la capacidad de recepción y bloqueo del receptor se vuelve vital.
Debido a que la bola se sujeta separándola entre los dedos, se requiere tanto longitud de los dedos como fuerza de agarre.
Si bien la longitud de los dedos está determinada en gran medida por la genética, la fuerza de agarre puede desarrollarse mediante el entrenamiento.
El forkball es más inestable que otros lanzamientos; sin una fuerza de agarre suficiente, la bola puede deslizarse antes de lo previsto cuando se lanza a toda velocidad del brazo, lo que provoca un mal control.
La resistencia también es importante.
Sin ella, el número de forkballs efectivos que puedes lanzar disminuye, y la fatiga en la fuerza de agarre también puede afectar negativamente a otros lanzamientos.
Dado que la bola se sostiene firmemente hasta el momento de lanzarla, los lanzadores tienden a tensar el brazo durante el tiro.
Esta rigidez aumenta la tensión en el codo, convirtiendo al forkball en un lanzamiento con un riesgo de lesión relativamente alto.
Agarre y Lanzamiento
Sujeta la bola separándola entre los dedos índice y medio sin colocarlos directamente sobre las costuras.
Cuanto más separes los dedos, más difícil será generar rotación, lo que resultará en una caída más pronunciada.
Como agarre alternativo, algunos lanzadores —especialmente aquellos con dedos más cortos— pueden usar una variación donde la bola se separa entre el pulgar y el dedo índice.
No dependas de las yemas de los dedos.
En su lugar, suelta la bola dejando que se deslice de entre los dedos índice y medio.
Debido a que la bola no se sujeta por las costuras, las ligeras diferencias en la longitud de los dedos pueden crear de forma natural algo de rotación hacia el lado del brazo.
Además, las variaciones en la orientación de las costuras y el agarre pueden afectar tanto la rotación como la resistencia del aire, resultando en diferentes tipos de caída y movimiento.
El forkball es más efectivo cuando se lanza con la velocidad del brazo de una recta mientras se minimiza la rotación.
Experimenta con el ancho del agarre, la orientación de las costuras y el momento de soltar la bola para desarrollar un forkball que se adapte al tamaño de tu mano y a tu estilo de pitcheo.